Un cómic gratis al año
¿Os imigináis que en una de las librerías de vuestra ciudad os regalasen un cómic un día al año? Pues eso es lo que hacen cada vez más librerías en Norteamérica (EEUU y Canadá) cada primer sábado del mes de mayo. La iniciativa se lleva celebrando ya varios años y se denomina free comic book day, una jornada en la que se regala un cómic a cualquiera que se pase por alguna de las librerías participantes. ¡Eh! y no hablamos de material sobrante o de mala calidad, que conste; las editoriales están tomandose en serio la celebración y este año se regalará por ejemplo All Star Superman, Archie o X-Men entre muchos otros, siempre en ediciones cuidadas.
Esta iniciativa, cuyo objetivo final es el fomento de la lectura entre las personas ajenas al cómic, no se está aplicando en ninguna parte de Europa hasta donde nosotros sabemos aunque según nos cuenta Jaime Valero en Papel en blanco, sí hay dos librerías en España que participan del free comic book day: Gigamesh en Barcelona y Gotham Cómics en Valencia. En cualquier caso resulta curioso cómo los denostados norteamericanos a veces, sólo a veces, nos dan lecciones de inversiones culturales y, además, de futuro. Los siempre bienpensantes europeos deberiamos copiar estas acciones, ¿verdad libreros, editores y bibliotecarios?
Julio Pesquero
¡¿Mi librero regalando un tebeo?! ¡Con que se regalase una moneda de chocolate ya sería buena cosa!
Pobre no quiero verle vestido con unas alpargatas de caucho y un saco de patatas ceñido a la cintura con una tira de embalar. Lo que si podrían hacer las librerías en ciudades en las que no existan bibliotecas como la vuestras es alquilar tebeos como si fuesen DVDs.
No sé si esa actividad está permitida, pero creo que solo tendrían que tener un poco de cuidado con los tebeos escogidos. Si ponen en alquiler ‘Hellblazer’ o ‘La cosa del pantano’ de Norma sería lógico que Planeta se enfandara con ellos; así que lo mejor sería alquilar álbums extintos que no hayan vuelto a ser publicados desde hace muchísimos años por editoriales ya rotas. Además, se podría contactar con los autores de esas historietas para que diesen su consentimiento:
Por una cantidad simbólica (0′50 euros que el librero donaría a alguna asociación de autores de cómics escogida por el propio autor de la obra) los lectores más jovenes podrían leer 999, Doctor Mabuse, Robny el vagabundo, El brazo de dios, Vane, Crónicas de la III Guerra Mundial, Hombre, Etnocidio, Slot Barr, Sarvan, San Reprimonio, etc.
¿Y quién sabe si con los años acabariamos viendo a una colección de los más extraños exaltados de todos los tiempos exigir en los foros de Gleñat la reedición de ‘La enfermedad del sueño’?
No sé, no sé… Yo siempre sospecho de ese tipo de promociones. Pero apoyaré al librero que ponga tebeos viejos e imposibles en alquiler o a la editorial que disponga actos creativos en las escuelas, lecturas on-line por tiempo limitado, etc.
Pero acabaría cogiendo ese tebeo gratuito, y pegándome por atraparlo si fuese necesario.
Comment enviado por: Ismamelón IV el pequeñito faraón. — 20-04-2008 @ 15:46
Y el niño de la foto es un vendido al capitalismo y tal.
Comment enviado por: Ismael líder espirituoso del Comite de Farsantes Anónimos muy Reprimidos. — 20-04-2008 @ 15:52
Ismamelón, vaya discurso, me saco el sombrero… ¿ me esculpes tu autógrafo en un papiro?
Comment enviado por: Fátima_Leela — 20-04-2008 @ 18:03
Magnífica idea Ismael. Sólo tiene un pequeño incoveniente: la SGAE. Oh no, ese monstruo de siete cabezas no va a permitir que un librero “alquile” cómics; bueno, perdón, si que lo permitiría si ellos se llevasen una parte “adeucuada”. Ya sabes que las bibliotecas tenemos que pagar también un canon por el prestamo.
Comment enviado por: Julio — 21-04-2008 @ 11:03
Siempre miro ese aviso sobre el canon, ese lema del capital cultural objetivable que se traduce en un “¡Perros no!”.
Yo lo pondría en un cartel de los que se colocan a la puerta de los restaurantes. Cartel con forma de cocinero o camarero que vestiría con la cara de cualquier importante amigo del canon bibliotecario.
Yo creo que sí sería posible saltar por encima de la SGAE si vestimos a la escocesa. Con esa acrobacia desnuda, ¿quién podría impedir que un amigo preste un tebeo a otro amigo que tiene un bote solidario donde todos sus amigos sueltan alguna moneda para ayudar a financiar una asociación de autores de cómics?
Comment enviado por: Ismael, el Espermatozón Rodríguez. — 21-04-2008 @ 14:55
Eu fun agasallado hai un par de anos polo meu libreiro de confianza cun libro deses do free comic book day. Era unha edición feita para o día cunha escolma de esceas de Mr. Jean en branco e negro (Mr Jean para o que non a coñeza, é a cores). Non preguntedes por que o tiña el, que non o sei.
O custe non cae todo nos libreiros, as editoriais pagan parte (ou todo, non o sei).
Paréceme interesante, porén coido que non resolve nada, serve mais coma promoción entre os convencidos (eu agora posúo a colección completa de Mr Jean) ca de captación de novos lectores.
E concordo co do aluguer, dame que legalmente tería difícil encaixe ca SGAE metendo o fuciño para foder o conto.
Comment enviado por: ghanito — 21-04-2008 @ 18:38
Es cierto que estas actividades corren el riesgo de convertirse más en un regalo para los seguidores-fanáticos-admiradores del cómic que en una herramienta para crear nuevos lectores de tebeos. Bueno, a lo mejor a algunas personas les pica la curiosidad y acaban acercandose a alguna librería.
Comment enviado por: Hal — 22-04-2008 @ 08:22