
Y yo caí enamorada del manga juvenil…
Si tú me quisieras escuchar
me prestaras atención
te diría lo que ocurrió
al pasar por la “japosección”.
Turno de tarde en la biblioteca. Intuyo, tras los muros, que comienza el declive de Lorenzo (ese al que los gallegos este año conjuramos al son de “sol, solito, caliéntame un poquito”) porque los jóvenes se atrincheran ante la sección de
Animanga; algunos se distribuyen los tomos de Bleach, otras entornan los ojos buscando algún número que les trae de cabeza.
Sé lo que va a suceder en breve. Alzaré las pupilas y veré la sección de manga demolida. Ay de mí, que la tenía niquelada a costa de roña y más roña que se va incrustando en las uñas, tan faltas de un buen repaso de barniz a estas alturas de la tarde. Pero compensa, seguro que más que el yogur ese de marras, porque comienza el rito: sueltan en el mostrador la bolsa playera y veinte comics japoneses. Entonces, como quienes ganan en un casino la partida de su vida, con una sonrisa de oreja a oreja sacan de la cartera una baraja de carnés –asocian a toda su familia para llevar el número de mangas más elevado posible- .
Ya a falta de 15 minutos para el cierre, mientras recoloco esos sobados lomos de colores, analizo la comunión entre biblioteca, jóvenes y manga. Se me ocurre que:
- La falta de expectativas de los adolescentes a la hora de que la bibliotecaria tenga algún tipo de idea acerca de los tebeos hace que controlar de mangas les provoque, mínimo , un tic en el ojo.
- Su fidelidad y amor a ti será directamente proporcional al cómic que le recomiendes por vez primera.
- Sus ocurrencias a la hora de ofrecerles bolsas, no tiene límites. Cuando las aceptan, marchan encantados al grito de ¡¡¡esto es el Zara de los frikis!! Si las rehusan, comentan cosas como … “no, gracias, ya me caben en la mano”.
- Revivo una y otra vez la pasión con la que leí Paradise Kiss con todas las chicas que lo inician, parloteando acerca de los trajes de Yukari como si de la Cuore se tratase.
- Hago “cosplay” de Miss Marple siguiendo la pista de algún volúmen de Crimson Hero que aparecerá más tarde mezclado con los de sexualidad - o al revés-.
- Su forma de mostrar su aprecio y confianza es amenazándome con poner una reclamación en caso de no tener los cómics preparados listos ¡¡ya!! el día 1 de cada mes.
- Ellas (y ¡ellos!) me saludan por la calle anticipándose a mí … ¡¡sin avergonzarse!!
Ah mi Diosa, Ranma, Snowblood…
Oh Hiroshima, mon amour…
Fátima E. Busto